Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta No obstante estos reparos, que hoy pesan tanto como entonces, del conflicto entre mis motivos resultó la decisión de hacer seguir aquella primera comunicación con esta continuación. Pero tampoco ahora es el todo ni la pieza más importante del todo.
1
Si, por tanto, Moisés era egipcio..., entonces la primera ganancia de esta hipótesis es un nuevo enigma de difícil respuesta. Cuando un pueblo o una tribu se apresta a una gran empresa, nada cabe esperar más que uno de los compatriotas se erija en caudillo o sea elegido para este papel. Pero qué puede haber movido a un egipcio ilustre –quizá príncipe, sacerdote, alto funcionario– a ponerse al frente de una caterva de inmigrantes extranjeros culturalmente atrasados y abandonar con ellos su país. El notorio desprecio de los egipcios por los pueblos extranjeros hace particularmente inverosímil algo así. Es más, propendo a creer que precisamente por eso incluso historiadores que han reconocido como egipcio el nombre y que han atribuido al hombre toda la sabiduría de Egipto no han querido admitir la evidente posibilidad de que Moisés fuera egipcio.