Moisés y la religión monoteÃsta
Moisés y la religión monoteÃsta Privar a un pueblo del hombre al que celebra como el más grande de sus hijos no es nada que se emprenda con agrado o a la ligera, tanto menos si uno mismo pertenece a ese pueblo. Pero no se dejará que ningún ejemplo nos mueva a postergar la verdad en favor de presuntos intereses nacionales, y, además, del examen de un estado de cosas cabe también esperar un provecho para nuestra comprensión.
El hombre Moisés, que para el pueblo judÃo fue libertador, legislador y fundador de su religión, data de tiempos tan remotos que no se puede eludir la cuestión previa de si es una personalidad histórica o una creación de la leyenda. Si vivió, fue en el siglo xiii, pero quizá aun en el xiv antes de nuestra era; de él no tenemos otra noticia que la procedente de los libros sacros y las tradiciones escritas de los judÃos. Aunque como consecuencia la decisión carece de la última seguridad, la inmensa mayorÃa de los historiadores se han expresado a favor de que Moisés vivió realmente y de que el éxodo de Egipto a él vinculado se produjo en efecto. Con toda razón se afirma que la historia posterior del pueblo de Israel serÃa incomprensible si no se admitiera esta premisa. Es más, la ciencia actual se ha vuelto más cauta y procede mucho más indulgentemente con las tradiciones que en los primeros tiempos de la crÃtica histórica.