Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta Se sirve a un determinado propósito cuando ahora destacamos algunos puntos de la caracterización negativa de la religión de Atón. En primer lugar, el hecho de que excluye todo lo mítico, mágico y taumatúrgico.
Luego, la forma de representación del dios solar, ya no, como en tiempos anteriores, por medio de una pequeña pirámide y un halcón, sino, lo cual casi puede calificarse de sobriamente, mediante un disco redondo del cual parten rayos que terminan en manos humanas. Pese al entusiasmo artístico del periodo de Amarna, no se ha encontrado ninguna otra representación del dios solar, una imagen personal de Atón, y puede decirse confiadamente que no se la encontrará.
Por último, el completo silencio sobre el dios de los muertos Osiris y el reino de los muertos. Ni los himnos ni las inscripciones funerarias mencionan nada de lo tal vez más cercano al corazón del egipcio. La oposición a la religión popular no puede ilustrarse más claramente.
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Nos gustaría aventurar ahora la conclusión de que si Moisés era egipcio y si transmitió a los judíos su propia religión, esta fue la de Ikhnatón, la religión de Atón.