Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica Así pues, si no es erróneo considerar el pacto diabólico de nuestro pintor como fantasía neurótica, el estudio psicoanalítico del mismo no precisará de más amplia justificación. También los pequeños indicios tienen su sentido y su valor, muy especialmente en cuanto se refiere a las condiciones genéticas de la neurosis. Lo mismo puede errarse valorándolos con exceso que negándoles importancia. El acierto es cuestión de tacto. Pero si alguien no cree en el psicoanálisis, ni siquiera en el diablo, habremos de dejarle que se las arregle como quiera con este caso del pintor Haitzmann, bien se considere capaz de explicarlo con sus propios medios, o bien no halle en él nada que precise explicación.
Retornamos, por tanto, a nuestra hipótesis de que el demonio, al que nuestro pintor vende su alma, es para él un sustituto directo del padre. Con ello armoniza también la figura en que primero se le apareció: la de un honrado burgués de edad madura, con barba negra, capa roja y sombrero negro, un bastón en la derecha y un perro negro a su lado. Luego, su apariencia se hizo cada vez más espantable y podríamos decir más mitológica, mostrando ya, como atributos, cuernos, garras de águila y alas de murciélago. Por último, en la capilla, surge bajo la forma de un dragón alado.
Más adelante habremos de retornar sobre un detalle determinado de su forma corporal.