Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica
Psicoanalisis aplicado y Tecnica psicoanalitica El hecho de que el demonio sea elegido como sustituto de un padre amado parece realmente extraño; pero sólo cuando nos enfrentamos con él por primera vez, pues sabemos algo que puede minorar nuestra sorpresa. En primer lugar, que Dios es un sustituto del padre o, mejor dicho, un padre ensalzado, o, todavía de otro modo, una copia del padre tal como hubo de ser visto y vivido en la infancia: en la infancia individual por cada sujeto, y por la Humanidad, en su época primitiva, como padre de la horda primordial.
Más tarde, cada sujeto vio a su padre de otro modo, y ya muy disminuido; pero la imagen representativa infantil perduró y se fundó con la huella mnémica hereditaria del padre primordial, formando con ella la representación individual de Dios. La historia secreta del individuo, que el análisis extrae a la luz, nos ha descubierto también que la relación con este padre fue, quizá desde un principio, ambivalente, o cuando menos, no tardó en adquirir tal carácter, integrando así dos impulsos afectivos antitéticos; no sólo una cariñosa sumisión, sino también una hostil rebeldía. Esta misma ambivalencia preside, a nuestro juicio, la relación de la especie humana con su Dios. En la pugna, indecisa aún, entre la nostalgia del padre, por un lado, y el miedo y la rebeldía filial, por otro, hemos hallado la explicación de los caracteres principales y los destinos decisivos de las religiones[5].