La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown En esto y en todo lo demás se oponÃan, aunque de ninguno se podÃa decir que fuese inferior. Como personas particulares, eran generosos, capaces y populares. Como personas públicas, los dos estaban en el primer nivel. No obstante, todo en ellos, desde su gloria hasta su buen aspecto, era de un tipo diferente e incomparable. Sir Wilson Seymour era el tipo de hombre cuya importancia es conocida por toda persona que está en el mundo. Cuanto más se mezcle alguien con los cÃrculos más restringidos de toda profesión o de la polÃtica, más se encontrará con Sir Wilson Seymour. Era el hombre inteligente en veinte comités nada inteligentes, y, además, en cualquier materia, ya fuese la reforma de la Royal Academy o el proyecto del bimetalismo en la Gran Bretaña. En las artes, en concreto, tenÃa fama de omnipotente. ParecÃa tan único que nadie podÃa decidir si era un gran aristócrata que se habÃa dedicado al arte o un gran artista que la aristocracia habÃa acogido en su seno. En todo caso, nadie podÃa estar con Sir Wilson cinco minutos sin darse cuenta de que habÃa sido gobernado por él durante toda la vida.