La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Bien -preguntó Usher-, ¿le interesa?.
–¡Oh!, me faltan las palabras -respondió el padre Brown-, ahora mismo no puedo pensar en otra cosa en este mundo que me interese menos. Y, a no ser que el justo enojo de la República llegue a electrocutar a periodistas por escribir asÃ, no veo por qué me tiene que interesar.
–¡Ah! – dijo Mr. Usher con frialdad, y le dio otro recorte de periódico-. Bien, ¿le interesa esto?.