La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Respecto a lo que ha hecho por él -replicó el padre Brown, levantándose y estremeciéndose ligeramente-, le diré que le ha salvado de la silla eléctrica. No creo que puedan ajusticiar a Drugger Davis por esa vaga historia del veneno; y en lo que respecta al prisionero que mató al vigilante, supongo que es obvio que usted no lo ha detenido. El señor Davis es, en todo caso, inocente de ese crimen.
–¿Qué quiere decir? – demandó el otro-. ¿Por qué tendrÃa que ser inocente de ese crimen?.