La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –¿Acaso es tanta la diferencia? – preguntó el padre Brown con el mismo tono extraño e indulgente-. ¿Qué hay de malo en un miserable que no sea con frecuencia igual de malo en un coleccionista de monedas?. ¿Qué es malo, excepto… aquellos que no se hacen Ãdolos, que no se inclinan ante ellos y los adoran?. Pues yo…, pero tenemos que irnos y ver qué tal le va a nuestra joven pareja.
–Creo que, pese a todo, les debe de ir muy bien -dijo Flambeau.