La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –No -dijo-, en realidad he salido para cortar este seto pues está devastando el resto de las plantas y aquà no hay nadie que pueda hacerlo. Pero voy a cortar algo más y ahora estoy con ustedes para darles la bienvenida.
Y una vez más alzó el pesado sable y con dos tajos abrió un nuevo hueco, ampliando su diámetro. Cuando fue lo suficientemente grande, pasó por él con una rama gris aún pendiendo de la hoja del arma.