La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown Flambeau, quien, como todos los franceses, habÃa sido soldado, se inclinó sobre ella y dijo con una voz sorprendida:
–¡Pero si es un sable!. Creo que conozco el tipo, pesado y curvo, pero más corto que el de caballerÃa; lo han usado en artillerÃa y…
Cuando decÃa esto, la hoja salió por si misma de la hendidura y cayó con un ruido pesado, cortando las ramas del seto. A continuación, se alzó de nuevo, brilló unos centÃmetros por encima y volvió a atravesar el seto de un golpe. Después de agitarse para liberarse -acompañado de maldiciones en la oscuridad-cayó al suelo en un segundo. Pero un impulso de energÃa diabólica envió una rama hacia el sendero, abriéndose un gran hueco en el cercado.
Fanshaw miró por la oscura abertura y lanzó una exclamación de asombro:
–¡Mi querido Almirante!. ¿Suele abrir una nueva entrada cada vez que sale a pasear?.
La voz en la penumbra volvió a maldecir y luego rompió en una risa alegre.