La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Bien -murmuró el Padre Brown parpadeando-, aquà está la leyenda del español con toda claridad. Aquà lo tenemos levantando los brazos y maldiciendo en el mar, y aquà están las dos maldiciones: el barco naufragado y el incendio de la torre de los Pendragon.
Pendragon sacudió la cabeza con una suerte de venerable divertimento.
–¿Y qué otras cosas no podrÃa ser? – dijo-. ¿No sabe que esa media figura humana, como la del león o la del ciervo, son comunes en la heráldica?. Y esa lÃnea podrÃa ser una de esas lÃneas dentadas que hay en las naves, y aunque el tercer sÃmbolo no resulta muy heráldico, lo serÃa más si supusiésemos una torre coronada por un laurel y no por fuego, y asà lo parece.
–Pero reconocerá que es muy extraño que confirme exactamente la vieja leyenda.