La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Lamento que se tome esto a la ligera -dijo Fanshaw al anfitrión-, porque la verdad es que he traÃdo a estos amigos mÃos con la idea de que le ayudasen, ya que saben mucho acerca de estos asuntos. ¿No cree entonces en la historia familiar?.
–No creo en nada -respondió bruscamente Pendragon dirigiendo su mirada hacia un pájaro tropical rojo-. Soy un hombre de ciencia.
Para la sorpresa de Flambeau, su amigo el padre Brown, que parecÃa haberse espabilado enteramente, habló de historia natural con su anfitrión y ofreció una información inesperada, hasta que llegó el postre y se desvaneció el último de los sirvientes. A continuación, dijo sin alterar el tono:
–Por favor, no me crea impertinente, Almirante Pendragon. No pregunto por curiosidad, sino para orientarme y por su propia conveniencia. ¿Lo he entendido mal o no querÃa hablar de estas cosas delante de su mayordomo?.
El Almirante levantó sus cejas desprovistas de pelo y exclamó: