La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Su niebla del rÃo -dijo- tiene un olor extraño.
–Por Dios que tiene razón -exclamó Fanshaw, que estaba pálido-, pero no querrá decir…
–Quiero decir -dijo el padre Brown-, que una de las predicciones cientÃficas del Almirante se va a cumplir esta noche. La historia va a terminar en humo.
Mientras hablaba, una luz de un rojo maravilloso pareció abrirse como una gigantesca rosa, pero acompañada de un crujido que parecÃa la risa de un diablo.
–¡Dios mÃo!. ¿Qué es eso? – exclamó Sir Cecil Fanshaw.
–El signo de la torre llameante -dijo el padre Brown, y dirigió el chorro de agua de la manguera hacia el centro del parche rojo.
–Hemos tenido suerte de no habernos ido a la cama -dijo Fanshaw-; supongo que podrÃa haberse extendido a la casa.
–Recuerde -dijo tranquilamente el sacerdote- que el seto al que se podÃa haber extendido ha sido cortado.