La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Conejos -replicó brevemente el padre Brown.
–¿Qué? – exclamó el doctor Hood.
–Conejos, pañuelos, papeles de colores, pececillos de colores -dijo el reverendo con rapidez-. ¿No lo vio cuando se dio cuenta de los nudos falsos?. Lo mismo ocurre con la daga. El señor Todhunter no se ha hecho un corte con ella, como usted dijo; se ha herido con ella en su interior, si usted me sigue.
–¿Se refiere al interior de las ropas del señor Todhunter?.
–No, no me refiero al interior de sus ropas -dijo el padre Brown-, quiero decir en el interior de Mr. Todhunter.
–Bien, ¿a qué demonios se refiere?.