La sabiduría del padre Brown
La sabiduría del padre Brown Así, cuando un discreto hombre de Oxford, llamado John Boulnois, escribió en una revista ilegible con el nombre Natural Philosophy Quarterly una serie de artículos sobre determinados puntos débiles en la teoría de la evolución de Darwin, no encontró eco en ningún rincón de la prensa inglesa, por más que la teoría de Boulnois (que era la del universo comparativamente estacionario sacudido ocasionalmente por convulsiones de cambio) encontraba seguidores en Oxford y se la llegó a denominar «catastrofista». Sin embargo, muchos periódicos americanos consideraron el desafío como un gran acontecimiento, y el Sun proyectó la sombra gigantesca de Mr. Boulnois por sus páginas. Debido a la paradoja apuntada, artículos inteligentes y entusiastas fueron presentados con titulares aparentemente escritos por maníacos analfabetos; así, se podían leer titulares como «Los trapos sucios de Darwin. Su crítico, Boulnois, destapa sus debilidades» o «Manténgase catastrofista, dice el pensador Boulnois». Y Mr. Calhoun Kidd, del Western Sun, se aprestaba a entrar, con su pajarita y su semblante lúgubre»; en la pequeña casa en las afueras de Oxford donde vivía el pensador Boulnois en feliz ignorancia de semejantes títulos.