Historias inconscientes
Historias inconscientes Ese deseo, tímido pero presente, marcó el inicio de su renacimiento. Poco a poco, Laura comenzó a encontrar pequeñas formas de reconectarse con la vida. Volvió a plantar flores en el jardín, un proyecto que había compartido con Martín. "Las margaritas eran sus favoritas", dijo un día, mientras hablábamos de su progreso. "Es un tributo. Algo que puedo hacer para recordarlo sin sentirme aplastada".
El duelo, entendió Laura, no era algo que pudiera "superar", sino algo que debía aprender a integrar. "Siempre lo voy a extrañar", admitió al final de una sesión. "Pero eso no significa que deba dejar de vivir. Creo que eso es lo que él querría".
En ese momento, Laura no solo estaba hablando de Martín. Estaba hablando de sí misma, de su capacidad para transformar las cenizas de su pérdida en algo que, aunque diferente, podía florecer nuevamente.
Una historia que trata sobre cómo la culpa puede inmovilizar a una persona, condicionando sus decisiones y su percepción de sí misma.
