La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ¡Válgate Dios!
NIÑO:
(Asustado.) ¡Ustedes se conserven bien! ¡Hasta la vista! ¡Que sea enhorabuena! ¡Deo gratias! (Sale corriendo por la calle.)
ZAPATERA:
Adiós, hijito. Si hubiera reventado antes de nacer, no estarÃa pasando estos trabajos y estas tribulaciones. ¡Ay dinero, dinero!, sin manos y sin ojos deberÃa haberse quedado el que te inventó.
ZAPATERO:
(En el banquillo.) Mujer, ¿qué estás diciendo…?
ZAPATERA:
¡Lo que a ti no te importa!
ZAPATERO:
A mà no me importa nada de nada. Ya sé que tengo que aguantarme.
ZAPATERA:
También me aguanto yo… piensa que tengo dieciocho años.
ZAPATERO:
Y yo… cincuenta y tres. Por eso me callo y no me disgusto contigo… ¡demasiado sé yo!… Trabajo para ti… y sea lo que Dios quiera…
ZAPATERA: