La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ZAPATERA:
(Dulce.) ¡Hijo mío! ¡Prenda mía! ¡Si contigo no es nada! (Lo besa.) Toma este muñequito, ¿te gusta? Pues llévatelo.
NIÑO:
Me lo llevaré, porque como yo sé que usted no tendrá nunca niños…
ZAPATERA:
¿Quién te dijo eso?
NIÑO:
Mi madre lo hablaba el otro día, diciendo: la zapatera no tendrá hijos, y se reían mis hermanas y la comadre Rafaela.
ZAPATERA:
(Nerviosísima.) ¿Hijos? Puede que los tenga más hermosos que todas ellas y con más arranque y más honra, porque tu madre… es menester que sepas…
NIÑO:
Tome usted el muñequito, ¡no lo quiero!
ZAPATERA:
(Reaccionando.) No, no, guárdalo, hijo mío… ¡Si contigo no es nada!
ESCENA III
Aparece por la izquierda el Zapatero. Viste traje de terciopelo con botones de plata, pantalón corto y corbata roja. Se dirige al banquillo.
ZAPATERA: