La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ESCENA XIV
Niña, Zapatera, Alcalde, Sacristana, Vecinos y Vecinas.
NIÑO:
(En la puerta.) ¿Estás disgustada, todavía?
ZAPATERA:
Primorcito de su vecina, ¿dónde vas?
NIÑO:
(En la puerta.) Tú no me regañarás, ¿verdad?, porque a mi madre que algunas veces me pega, la quiero veinte arrobas, pero a ti te quiero treinta y dos y media…
ZAPATERA:
¿Por qué eres tan precioso? (Sienta al Niño en sus rodillas.)
NIÑO:
Yo venía a decirte una cosa que nadie quiere decirte. Ve tú, ve tú, ve tú, y nadie quería y entonces, «que vaya el niño», dijeron… porque era un notición que nadie quiere dar.
ZAPATERA:
Pero dímelo pronto, ¿qué ha pasado?
NIÑO:
No te asustes, que de muertos no es.
ZAPATERA:
¡Anda!
NIÑO: