La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ¡Vamos! ¿Quieres decirme lo que pasa? ¡Pronto!
NIÑO:
¡Ay! Pues, mira… tu marido, el zapatero, se ha ido para no volver más.
ZAPATERA:
(Aterrada.) ¿Cómo?
NIÑO:
Sí, sí, eso ha dicho en casa antes de montarse en la diligencia, que lo he visto yo… y nos encargó que te lo dijéramos y ya lo sabe todo el pueblo…
ZAPATERA:
(Sentándose desplomada.) ¡No es posible, esto no es posible! ¡Yo no lo creo!
NIÑO:
¡Sí que es verdad, no me regañes!
ZAPATERA:
(Levantándose hecha una furia y dando fuertes pisotadas en el suelo.) ¿Y me da este pago? ¿Y me da este pago? (El Niño se refugia detrás de la mesa.)
NIÑO:
¡Que se caen las horquillas!
ZAPATERA:
¿Qué va a ser de mí sola en esta vida? ¡Ay, ay, ay!
(El Niño sale corriendo. La ventana y las puertas están llenas de vecinos.) Sí, sí, venid a verme, cascantes, comadricas, por vuestra culpa ha sido…