La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ZAPATERA:
(Asombrada.) ¿Yo? Me trae absolutamente sin cuidado, pero como te veo en la puerta…
MOZO DE LA FAJA:
Lo que usted quiera. (Se apoya en el mostrador.) (Entre dientes.) Éste es otro al que voy a tener que…
ZAPATERA:
¿Qué va a tomar?
MOZO DE LA FAJA:
Seguiré sus indicaciones.
ZAPATERA:
Pues la puerta.
MOZO DE LA FAJA:
¡Ay, Dios mío, cómo cambian los tiempos!
ZAPATERA:
No crea que me voy a echar a llorar. Vamos. Va usted a tomar copa, café, refresco, ¿diga?
MOZO DE LA FAJA:
Refresco.
ZAPATERA:
No me mire tanto que se me va a derramar el jarabe.
MOZO DE LA FAJA:
Es que yo me estoy muriendo. ¡Ay! (Por la ventana pasan dos Majas con inmensos abanicos. Miran, se santiguan escandalizadas, se tapan los ojos con los pericones y a pasos menuditos cruzan.)