La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa Ni yo de alcalde. Pero que te vayas enterando que no por mucho despreciar amanece más temprano. (Con retintÃn.)
ZAPATERA:
Y que no me gusta usted ni me gusta nadie del pueblo. ¡Que está usted muy viejo!
ALCALDE:
(Indignado.) Acabaré metiéndote en la cárcel.
ZAPATERA:
¡Atrévase usted! (Fuera se oye un toque de trompeta floreado y comiquÃsimo.)
ALCALDE:
¿Qué será eso?
ZAPATERA:
(Alegre y ojiabierta.) ¡TÃteres! (Se golpea las rodillas. Por la ventana cruzan dos Mujeres.)
VECINA ROJA:
¡TÃteres!
VECINA MORADA:
¡TÃteres!
NIÑO:
(En la ventana.) ¿Traerán monos? ¡Vamos!
ZAPATERA:
(Al Alcalde.) ¡Yo voy a cerrar la puerta!
NIÑO:
¡Vienen a tu casa!
ZAPATERA: