La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa Déjelos, señor Alcalde… supongo que es usted, que con ellos me gano la vida.
NIÑO:
¿Dónde he oído yo hablar a este hombre? (En toda la escena el Niño mirará con gran extrañeza al Zapatero.) ¡Haz ya los títeres! (Los Vecinos ríen.)
ZAPATERO:
En cuanto tome un vaso de vino.
ZAPATERA:
(Alegre.) ¿Pero los va usted a hacer en mi casa?
ZAPATERO:
Si tú me lo permites.
VECINA ROJA:
Entonces, ¿podemos pasar?
ZAPATERA:
(Seria.) Podéis pasar. (Da un vaso al Zapatero.)
VECINA ROJA:
(Sentándose.) Disfrutaremos un poquito. (El Alcalde se sienta.)
ALCALDE:
¿Viene usted de muy lejos?
ZAPATERO:
De muy lejísimos.
ALCALDE:
¿De Sevilla?
ZAPATERO:
Échele usted leguas.