La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ALCALDE:
¿De Francia?
ZAPATERO:
Échele usted leguas.
ALCALDE:
¿De Inglaterra?
ZAPATERO:
De las Islas Filipinas. (Las Vecinas hacen rumores de admiración. La Zapatera está extasiada.)
ALCALDE:
¿Habrá usted visto a los insurrectos?
ZAPATERO:
Lo mismo que les estoy viendo a ustedes ahora.
NIÑO:
¿Y cómo son?
ZAPATERO:
Intratables. Figúrense ustedes que casi todos ellos son zapateros. (Los Vecinos miran a la Zapatera.)
ZAPATERA:
(Quemada.) ¿Y no los hay de otros oficios?
ZAPATERO:
Absolutamente. En las Islas Filipinas, zapateros.
ZAPATERA:
Pues puede que en las Filipinas esos zapateros sean tontos, que aquí en estas tierras los hay listos y muy listos.
VECINA ROJA: