La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa (Gritando.) ¡Pues aquà está!
ZAPATERA:
¿Qué está usted diciendo?
ZAPATERO:
(Quitándose las gafas y el disfraz.) ¡Que ya no puedo más! ¡Zapatera de mi corazón! (La Zapatera está como loca, con los brazos separados del cuerpo. El Zapatero abraza a la Zapatera y ésta lo mira fijamente en medio de su crisis. Fuera se oye claramente un run-run de coplas.)
VOZ:
(Dentro.)
La señora zapatera
al marcharse su marido
ha montado una taberna
donde acude el señorÃo.
ZAPATERA:
(Reaccionando.) Pillo, granuja, tunante, canalla! ¿Lo oyes? ¡Por tu culpa! (Tira las sillas.)
ZAPATERO:
(Emocionado dirigiéndose al banquillo.) ¡Mujer de mi corazón!
ZAPATERA:
¡Corremundos! ¡Ay, cómo me alegro de que hayas venido! ¡Qué vida te voy a dar! ¡Ni la Inquisición! ¡Ni los templarios de Roma!
ZAPATERO: