La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ZAPATERA:
¡MuchÃsimo más!
ZAPATERO:
No es posible. Yo soy como un perrillo y mi mujer manda en el castillo, ¡pero que mande! Tiene más sentimiento que yo. (Está cerca de ella y como adorándola.)
ZAPATERA:
Y no se le olvide decirle que lo espero, que el invierno tiene las noches largas.
ZAPATERO:
Entonces, ¿lo recibirÃa usted bien?
ZAPATERA:
Como si fuera el rey y la reina juntos.
ZAPATERO:
(Temblando.) ¿Y si por casualidad llegara ahora mismo?
ZAPATERA:
¡Me volverÃa loca de alegrÃa!
ZAPATERO:
¿Le perdonarÃa su locura?
ZAPATERA:
¡Cuanto tiempo hace que se la perdoné!
ZAPATERO:
¿Quiere usted que llegue ahora mismo?
ZAPATERA:
¡Ay, si viniera!
ZAPATERO: