Mariana Pineda
Mariana Pineda Casa de Mariana. Paredes blancas. Sobre una mesa, un frutero de cristal lleno de membrillos. Todo el techo estará lleno de la misma fruta, colgada. Encima de la cómoda, grandes ramos de rosas de seda. Tarde de otoño. Al levantarse el telón, aparece doña Angustias, madre adoptiva de Mariana, sentada, leyendo. Viste de oscuro. Tiene un aire frío, pero es maternal al mismo tiempo. Isabel la Clavela viste de maja. Tiene treinta y siete años.
ESCENA PRIMERA
CLAVELA.
(Entrando). ¿Y la niña?
ANGUSTIAS.
Borda y borda lentamente. Yo la he visto por el ojo de la llave. Parecía el hilo rojo, entre sus dedos, una herida de cuchillo sobre el aire.
CLAVELA.
¡Tengo un miedo!
ANGUSTIAS.
¡No me digas!