Yerma
Yerma Los robles ponen agujas,
pastor,
debajo de tu almohada,
pastor,
y si oyes voz de mujer
es la rota voz del agua.
Pastor, pastor.
¿Qué quiere el monte de ti,
pastor?
Monte de hierbas amargas,
¿qué niño te está matando?
¡La espina de la retama!
(Va a salir y se tropieza con Víctor, que entra.)
VÍCTOR. (Alegre.) ¿Dónde va lo hermoso?
YERMA . ¿Cantabas tú ?
VÍCTOR. Yo.
YERMA. ¡Qué bien! Nunca te había sentido.
VÍCTOR. ¿No?
YERMA. Y qué voz tan pujante. Parece un chorro de agua que te llena toda la boca.
VÍCTOR. Soy alegre.
YERMA. Es verdad.
VÍCTOR. Como tú triste.
YERMA. No soy triste. Es que tengo motivos para estarlo.
VÍCTOR. Y tu marido más triste que tú.
YERMA. Él sí. Tiene un carácter seco.