Cranford
Cranford —Era época de carreras —prosiguió la señorita Matty—, y todos los caballos de posta que habÃa en Cranford estaban allÃ; mis padres, no obstante, emprendieron el viaje en nuestra propia calesa, pero llegaron demasiado tarde. ¡Qué desgracia! ¡El barco ya habÃa zarpado! Y ahora lee la carta que escribió Peter a mi madre.
La misiva irradiaba amor, pesar, orgullo por su nuevo oficio, y también un profundo sentido de su desgracia a los ojos de la gente de Cranford, pero concluÃa con una apasionada súplica de que fuera a verlo antes de que partiera de Mersey: «Madre, es posible que entremos en batalla; espero que asà sea y podamos darles una buena paliza a los franceses. Pero antes he de volver a verla».
—Y ella llegó demasiado tarde —se lamentó la señorita Matty—. ¡Demasiado tarde!
Permanecimos reflexionando en silencio el profundo significado de aquellas palabras tan tristes. Finalmente rogué a la señorita Matty que me detallara cómo lo habÃa sobrellevado su madre.