Cranford
Cranford —Sí, eso mismo me ha dicho. Ni siquiera está invitada la señora Fitz-Adam.
La señora Fitz-Adam, viuda, era hermana del médico de Cranford, a quien ya he nombrado antes. Sus padres eran unos respetables granjeros conformes con su condición. Esa buena gente se llamaba Hoggins. El señor Hoggins era actualmente el médico de Cranford; su apellido nos disgustaba porque lo considerábamos ordinario, pero como decía la señorita Jenkyns, si se lo cambiase por el de Piggins no ganaría gran cosa[19]. Esperábamos descubrir algún parentesco entre él y aquella marquesa de Exeter llamada Molly Hoggins, pero el hombre, despreocupado de sus propios intereses, desconocía y negaba tajantemente tal parentesco, aunque, como decía nuestra dilecta señorita Jenkyns, tenía una hermana llamada Mary y había la tendencia de repetir los mismos nombres de pila en una familia.