Cranford
Cranford Se dice —y no respondo de la veracidad de tal afirmación— que el capitán Brown murmuró sotto voce: «¡Al diablo el doctor Johnson!». Si asà fue, se arrepintió posteriormente, tal como demostró al acercarse al sillón de la señorita Jenkyns y esforzarse en entretenerla con una conversación sobre un tema más placentero. Mas ella se mostró inexorable y al dÃa siguiente hizo la observación que he comentado antes acerca de los hoyuelos de la señorita Jessie.