Cranford
Cranford —Publicar por entregas me parece vulgar e indigno de la literatura.
—¿Cómo se publicó Rambler[6], señora? —preguntó el capitán Brown en voz baja (tan baja que diría que la señorita Jenkyns ni lo oyó).
—El estilo del doctor Johnson es un modelo para los jóvenes principiantes. Mi padre me lo recomendó cuando empecé a escribir cartas y he basado mi estilo en él. Se lo recomendaría a su favorito.
—Lamentaría profundamente que cambiara su estilo literario por este otro tan pomposo —replicó el capitán Brown.
La señorita Jenkyns lo tomó como una afrenta personal, aunque nada estaba más lejos de la intención del capitán Brown. Ella y sus amigas consideraban que el género epistolar era su forte. La he visto muchas veces escribir y corregir borradores de cartas hasta la última media hora antes de la recogida del correo para informar a sus amigas de tal cosa u otra, y el doctor Johnson era, tal como ella dijo, su modelo en estas redacciones. Se irguió con dignidad y se limitó a responder a la observación del capitán Brown recalcando enfáticamente cada una de las sílabas:
—Prefiero el doctor Johnson al señor Boz.