Cranford
Cranford Lo único que saqué en claro de aquella conversación fue que en efecto se decía que Peter estaba en la India, «o en los alrededores», y que aquella escueta noticia de su paradero había llegado a Cranford el mismo año que la señorita Pole se compró el vestido de muselina de la India, inservible desde hacía ya mucho tiempo (nosotras lo habíamos lavado y remendado, y finalmente lo habíamos convertido, en su deterioro y declive, en un visillo para una ventana que pudiéramos ver al pasar). Fue el mismo año que Wombwell llegó a Cranford, puesto que la señorita Matty quería ver un elefante para imaginar mejor a Peter cabalgando sobre uno; y también había visto una boa constrictor, que era más de lo que deseaba para hacerse una idea del paraje en que se encontraba Peter. Y fue también el año que la señorita Jenkyns aprendió de memoria una poesía que recitaba en todas las reuniones de Cranford y que hablaba de cómo Peter «contemplaba la humanidad desde la China al Perú», lo cual todo el mundo juzgaba muy importante y bastante apropiado, pues si uno se toma la molestia de hacer girar un globo terráqueo hacia la izquierda en vez de hacia la derecha, comprobará que la India está situada entre la China y el Perú.