Cranford

Cranford

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La señorita Jenkyns manifestó en un tono irritado que no debía hacer tal cosa; una hora más tarde trajo a la señorita Jessie un tazón de arrurruz mientras murmuraba para sí que algunas personas no eran conscientes de la categoría que confería ser hija de un capitán; permaneció a su lado como un dragón hasta que engulló la última cucharada y luego desapareció. La señorita Jessie empezó a hablarme de otros planes que se le habían ocurrido y sin darnos cuenta iniciamos una conversación acerca de los días pasados para siempre; tan interesante me resultaba, que ni siquiera me di cuenta de cómo transcurría el tiempo. Ambas nos sobresaltamos cuando regresó la señorita Jenkyns y nos sorprendió llorando. Temí que se disgustara, pues a menudo le había oído decir que el llanto dificultaba la digestión y yo sabía que deseaba que la señorita Jessie se restableciera; sin embargo, empezó a dar vueltas nerviosamente a nuestro alrededor, con un aspecto extraño, y sin decir ni una palabra. Finalmente habló.

—¡Qué sobresalto! No, en realidad no me he sobresaltado. No me haga caso, querida Jessie. Me ha sorprendido, eso sí. He recibido una visita, alguien a quien conoció usted en otro tiempo.

La señorita Jessie se puso lívida, luego se sonrojó vivamente y miró con ansia a la señorita Jenkyns.

—Un caballero, querida, que desea saber si quiere recibirle.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker