Cranford
Cranford —¿Por qué, entonces, la señorita Matilda no se casó con él? —pregunté.
—Lo ignoro. DirÃa que ella estaba muy dispuesta a hacerlo, pero es posible que mi primo Thomas no tuviera categorÃa suficiente para el párroco y la señorita Jenkyns.
—¡Pero ellos no iban a casarse con él! —exclamé impaciente.
—No; pero no aceptaban que la señorita Matty se uniera en matrimonio a un hombre de categorÃa inferior. Ella era hija del párroco y como sabe estaban emparentados con sir Peter Arley; la señorita Jenkyns pensaba mucho en eso.
—¡Pobre señorita Matty! —exclamé.
—No, no. Yo sólo sé que él la pidió en matrimonio y que ella lo rechazó. Quién sabe si a la señorita Matty no le gustaba y la señorita Jenkyns nunca intervino en el asunto. No son más que conjeturas mÃas.
—¿No le ha vuelto a ver desde entonces? —inquirÃ.