Cuentos goticos
Cuentos goticos La tormenta había amainado y los pálidos rayos del sol doraban la bahía cuando Owen bajó de la ventana y, ocultándose en las amplias sombras de la tarde, se encaminó hacia la pequeña meseta verde de turba del jardín, que se extendía en lo alto de una escarpadura por cuya abrupta cara vertical había bajado muchas veces, valiéndose de una soga bien sujeta, hasta el pequeño velero (regalo de su padre, ¡ay!, en otros tiempos) que estaba amarrado abajo en el agua. Siempre lo dejaba allí, porque era el punto de acceso más próximo a la casa; pero, para llegar a aquel lugar (a menos, claro, que cruzase un trecho iluminado por el sol y visible desde las ventanas de aquel lado de la casa, y sin la sombra de un solo árbol o matorral protector), tenía que bordear un semicírculo de maleza, que podría haber sido un macizo de arbustos si alguien le hubiese dedicado un poco de trabajo. Avanzó furtivamente paso a paso, oyó voces; vio de nuevo a su padre y a su madrastra en un sendero, no muy lejos de él; el padre acariciaba y sin duda consolaba a su esposa, que parecía insistir en algo con vehemencia; tuvo que volver a agacharse para que no le viera el cocinero, que regresaba del huerto con un manojo de hierbas. De aquel modo tenía que abandonar para siempre el maldito heredero de Bodowen su casa ancestral, con la esperanza de librarse de la maldición. Al fin llegó a la pequeña meseta y respiró más tranquilo. Se agachó para buscar la soga escondida, que guardaba enrollada en un hueco debajo de una losa grande y redonda. Tenía la cabeza inclinada y no vio acercarse a su padre, ni oyó sus pasos por el aflujo de sangre a la cabeza mientras se esforzaba, encorvado, en alzar la piedra. El señor Griffiths lo sujetó antes de que volviera a incorporarse, antes de que se diera cuenta de quién eran las manos que le atenazaban precisamente cuando su libertad personal y de acción parecía ya segura. Forcejeó para soltarse; luchó con su padre un momento, le dio un empujón y lo derribó sobre la enorme piedra desplazada en un equilibrio incierto.