Cuentos goticos

Cuentos goticos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La virtud recibió su recompensa en este caso, de forma clara y palpable, además, lo que no ha de inducir a la gente en general a creer que sea esa la naturaleza habitual del premio a la virtud. Bessy se convirtió en una joven inteligente, afectuosa y trabajadora; un consuelo diario para su tío y su tía. Era tan encantadora en la casa que incluso la consideraban digna de su único hijo Benjamin, la perfección para ellos. No es frecuente que dos personas normales y corrientes tengan un hijo de belleza singular; pero ocurre a veces, y Benjamin Huntroyd era uno de esos casos excepcionales. El laborioso granjero, marcado por las huellas del trabajo y las preocupaciones, y la madre, que no podría haber sido nunca más que pasablemente bonita en sus mejores tiempos, tuvieron un hijo que podría haber sido hijo de un conde, por su belleza y donaire. Hasta los señores que cazaban en la zona refrenaban el caballo para admirarle cuando les abría las verjas. Estaba tan acostumbrado a la admiración de los desconocidos y a la adoración de sus padres desde la más tierna edad que no era nada tímido. En cuanto a Bessy Rose, se ganó completamente su cariño desde la primera vez que posó la mirada en él. Y a medida que se hacía mayor empezó a amarle, convencida de que era su deber amar más sobre todo a quien tanto amaban sus tíos. A cada señal inconsciente del cariño de la joven por su primo, los padres de este sonreían y hacían un guiño: todo iba conforme a sus deseos, no tendrían que buscar esposa para Benjamin en otra parte. La familia seguiría como ahora: Nathan y Hester se sumirían en el reposo de la vejez y cederían autoridad y cuidados a aquellos familiares queridos que, con el tiempo, traerían a otros seres queridos para compartir su amor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker