Cuentos goticos
Cuentos goticos Cuando Hester estuvo a solas con Bessy, le dijo, aludiendo al cambio de planes:
—Doy gracias a Dios por todo esto, porque siempre he temido que Nathan tuviera que renunciar a la granja y a la casa, y entonces el chico no sabrÃa dónde encontrarnos cuando volviera de América. Ha ido allà a hacer fortuna, estoy segura. AnÃmate, hija, que volverá algún dÃa; y habrá dejado atrás las locuras de la juventud. Recuerdo una preciosa historia de los Evangelios sobre el hijo pródigo que querÃa comer la comida de los puercos en determinado momento, pero acabó viviendo a cuerpo de rey en la casa de su padre. Y yo estoy segura de que nuestro Nathan estará dispuesto a perdonarlo, y de que querrá y tratará bien a su hijo, tal vez mucho más que yo, que nunca he aceptado su muerte. Para nuestro Nathan será como una resurrección.