Cuentos goticos

Cuentos goticos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«Son gente hospitalaria, sin duda —me dije—. Quizá me ofrezcan una cama. No creo que los propietarios franceses tengan tantos cabriolés y caballos como los caballeros ingleses; pero sin duda están celebrando una gran fiesta, y a lo mejor algunos invitados son de Tours y me llevan al Lion d’Or. No soy orgulloso y estoy rendido. No me importa ir colgado detrás si hace falta».

Así que di un poco de brío y ánimo a mi paso y subí hasta la puerta, que estaba abierta muy hospitalariamente y por la que se veía un gran vestíbulo iluminado, lleno de trofeos de caza, armaduras y demás, en cuyos detalles no me dio tiempo a fijarme, pues en cuanto pisé el umbral apareció un portero enorme, ataviado con un traje anticuado rarísimo, una especie de librea muy acorde con el aspecto general de la casa. Me preguntó mi nombre y de dónde era en francés (con tan curiosa pronunciación que creí haber dado con un nuevo patois). Me pareció que no se enteraría, pero lo correcto era responder antes de pedirle ayuda; así que le dije:

—Me llamo Whittingham, Richard Whittingham, soy un caballero inglés y me alojo en…

Para mi gran sorpresa, una placentera luz de reconocimiento cubrió el rostro del gigante. Me hizo una reverencia y me dijo (en el mismo dialecto extraño) que era bienvenido y que me esperaban hacía tiempo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker