Hijas y esposas
Hijas y esposas —Pero es que Osborne no estaba estudiando. Recuerdo que el artista, el señor Oreen, vio en una ocasión a Osborne leyendo poesÃa mientras Roger intentaba convencerle de que salieran y dieran un paseo en el carro de heno: ése fue el «motivo» del dibujo, desde el punto de vista artÃstico. A Roger no le gusta mucho leer; al menos no le interesa la poesÃa, ni las historias románticas o sentimentales. Es aficionado a la historia natural, y eso le hace pasar, igual que su padre, mucho tiempo al aire libre; y cuando está en casa lee libros cientÃficos. Es un muchacho bueno y sensato, sin embargo, y nos da muchas alegrÃas, aunque no es probable que tenga una carrera académica tan brillante como la de Osborne.
Molly intentó encontrar en el dibujo las caracterÃsticas de los dos muchachos al tiempo que su madre se las explicaba; y entre preguntas y respuestas en relación a los diversos dibujos que colgaban en la sala pasaron el tiempo hasta que sonó la campanilla anunciando la hora de vestirse para la cena de las seis.
Molly estaba consternada por todo lo que le ofrecÃa la doncella que la señora Hamley le habÃa enviado para ayudarla. «Me temo que esperan que vaya muy elegante —no dejaba de decirse—. Y si es asà quedarán decepcionados; y ya nada puede hacerse. De cualquier modo, ojalá mi vestido de seda a cuadros estuviera ya hecho».