Hijas y esposas
Hijas y esposas —No digas eso, Harriet; en todo caso, sólo tienes veintiocho, y pareces mucho más joven. No hay necesidad de sacar a relucir tu edad a la menor ocasión.
—Ahora sà habÃa necesidad. QuerÃa calcular la edad que tiene Cynthia Kirkpatrick. No creo que le falte mucho para los dieciocho.
—Está en una escuela de Boulogne, por lo que imagino que debe de ser más joven. Clare habla de ella en su carta: «En las presentes circunstancias —el escaso éxito de su escuela— no creo que pueda permitirme el placer de tener a Cynthia en casa durante las vacaciones, sobre todo porque el perÃodo de vacaciones de Francia coincide muy poco con el de Inglaterra; y se me desbaratarÃan los planes si mi querida Cynthia viniera a Ashcombe y ocupara mi tiempo y mis pensamientos justo antes del inicio de mis deberes escolares, el 8 de agosto, que es cuando empiezan sus vacaciones, dos dÃas antes de que acaben las mÃas». Asà que ya ves, Clare está libre para venir a hacerme compañÃa, y a mi parecer será para ella un buen cambio de aires.
—Y Hollingford está ocupado instalando su nuevo laboratorio en las Towers, y va y viene constantemente. Y Agnes quiere ir también para cambiar de aires, en cuanto se sienta con fuerzas después del parto. E incluso mi insaciable «yo» habrá tenido suficiente jolgorio dentro de dos o tres semanas, si sigue haciendo este calor.