Hijas y esposas
Hijas y esposas —No me prepares ninguna exquisitez, querida; pan y queso son la esencia de mi dieta.
—Lo siento —replicó su mujer—, pero no puedo permitir que el queso traspase el umbral de la cocina.
—Entonces me lo comeré allà —dijo él—. Está cerca de los establos, y si tengo prisa me lo puedo tomar en un momento.
—De verdad, señor Gibson, resulta asombroso comparar tu aspecto y modales con tus gustos. Y pensar que lady Cumnor decÃa que parecÃas todo un caballero.