La casa del paramo

La casa del paramo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lo que han hecho podemos evaluarlo en parte,

mas no sabemos lo que han resistido[20].

Recitó Frank, pensativo.

—Muy bien, Maggie —añadió poco después—, pero no descarto la idea de marcharnos a Australia… o a Canadá si lo prefieres. A cualquier lugar donde la sociedad sea más pura y más nueva.

—El único inconveniente parece ser que, como hijo único, te debes a tu padre. Las cosas son muy diferentes cuando se tiene una familia numerosa.

—Ojalá tuviera diecinueve hermanos y pudiese casarme mañana mismo donde me diera la gana.

—Para semejante paso se necesita el consentimiento de dos personas —dijo Maggie, riendo—. Pero ahora pediré un deseo que podrá satisfacerse sin ayuda de ningún hada madrina. Mira, Frank, ¿no ves en mitad de aquel retazo castaño y púrpura de brezales un destello amarillo de luz? Es un estanque, creo, que en esta época del año refleja un rayo oblicuo del sol. No puede estar muy lejos. Siento el deseo de ir allí todos los otoños. ¿Vamos ahora? Tenemos tiempo antes del té.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker