Los amores de Sylvia
Los amores de Sylvia - No, eso no he de decidirlo yo. Me parece que ya has llegado demasiado lejos. Solo el que está en lo alto sabe qué es lo mejor.
Y de nuevo ese silbido prolongado, como un arrullo.
- ¡Sylvie!
- Ha sido muy bueno con todos nosotros -dijo Sylvia, dejando el rastrillo en el suelo-, y procurará hacerme feliz.