Mary Barton
Mary Barton Pero cuando los dos gemelos, después de pasar muchos días quejosos e inapetentes, enfermaron la misma tarde, con el mismo estupor y sufrimiento, los tres que tanto los querían presintieron, aunque ninguno se lo dijera a los demás, que tenían pocas posibilidades de sobrevivir. Apenas pasó una semana antes de que la noticia de su enfermedad llegara a la plazuela donde habían vivido los Wilson y donde seguían viviendo los Barton.
Alice se había enterado de la enfermedad de sus sobrinitos varios días antes, había cerrado la puerta de su sótano y había ido directa a casa de su hermano en Ancoats, pero, como los vecinos sabían que a menudo se ausentaba varios días para ayudar a alguien que había enfermado o sufrido alguna desgracia, a nadie le extrañó.