Mary Barton
Mary Barton —No muy lejos —replicó Will—. Solo a casa del bueno de Job Legh a la vuelta de la esquina. Mi tÃa quiere que conozca a sus nuevos amigos y luego pensaba pasar a veros a tu padre y a ti, pero ese buen viejo parece dispuesto a tirar la casa por la ventana y quiere que vayamos todos. ¿Dónde está tu padre? Quiero verle. Tiene que venir él también.
—Ha salido, pero le dejaré un recado a la vecina para que sepa dónde estamos; es decir, si no vuelve muy tarde. —Luego añadió dubitativa—: ¿Hay alguien más en casa de Job?
—¡No! Mi tÃa Jane no ha querido venir, por no sé qué manÃa suya; y a Jem no sé qué le habéis hecho, pero nunca he visto a un tipo tan alicaÃdo. Está claro que ha debido de pasarlo mal, ¡pobre hombre! Aunque ya es hora de que olvide sus penas y deje de ir por ahà cabizbajo como una mujer.
—De modo que ha vuelto de Halifax, ¿no? —preguntó Mary.