Mary Barton

Mary Barton

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por muy desabridas que parezcan esas palabras, las pronunció en un tono de voz más amable que hasta entonces. Pero la idea de Jem en el patíbulo, de Jem muerto, dominó la imaginación de Mary, que se tapó los ojos con las manos como si no quisiera ver aquella imagen tan terrible.

Murmuró unas palabras en voz tan baja como si estuviera en plena agonía, pero Jane Wilson la oyó.

—Estoy destrozada —decía débilmente—. Estoy destrozada.

—¡Tonterías! —replicó la señora Wilson—. Deja de decir tonterías. Yo tengo mucho más derecho que tú a estar destrozada y ya ves que no me vengo abajo. Pero ¡oh, Dios mío, Dios mío! —exclamó con una agitación repentina, como si de pronto hubiese comprendido el peligro que corría su hijo—. ¿Qué estoy diciendo? ¿Cómo no iba a venirme abajo si faltaras, Jem? Aunque estoy tan segura de tu inocencia como de que estoy aquí, si te ahorcan, mi niño, ¡me dejaré morir!

Lloró en voz alta con la amarga conciencia del temible peligro que esperaba a su hijo. Sus lágrimas eran aún más ardientes.

Mary se incorporó.

—¡Oh, deje que me quede con usted, hasta que sepamos cómo acaba todo! ¿Puedo quedarme, querida señora Wilson?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker