Mary Barton
Mary Barton Y en cuanto salió de la casa, Jane Wilson sintió como si un rayo de sol hubiese dejado de iluminar la habitación.
Y, sin embargo, ¡ay!, con qué amargura le dolía el corazón a Mary, cada vez más convencida de que su padre era el asesino. Hizo un esfuerzo para no pensarlo y concentrarse solo en la forma de demostrar la inocencia de Jem: ésa era su primera obligación y lo que debía hacer.