Mary Barton

Mary Barton

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«¡Ay, Dios! —musitó Job para sus adentros mientras se dirigía a regañadientes a la puerta del dormitorio—. ¿Quién sabe si una mentira piadosa será un pecado en esta situación? Tal vez le permita dormir y, si las cosas salen mal mañana, no dormirá en muchas noches. En cualquier caso, lo intentaré».

—¡Job! ¿Está usted ahí? —repitió la señora Wilson con una trémula impaciencia que se advertía hasta en el último matiz de su voz.

—¡Sí, claro! Creía que a estas horas estaría usted dormida.

—¡Dormida! ¿Cómo quiere que esté dormida sin saber si han encontrado a Will?

«Vamos allá», se dijo Job. Luego añadió en voz alta:

—¡No se preocupe! Lo han encontrado, está a salvo y dispuesto a declarar mañana.

—Y demostrará lo que es necesario para salvar a mi pobre muchacho, ¿verdad? ¿Testificará que Jem se encontraba con él? ¡Oh, hable, Job! ¡Cuéntemelo todo!

«Te condenan igual por un penique que por una libra —pensó Job—. Una oración puede compensarlo todo. De todos modos ahora tengo que seguir».

—Sí, sí. Puede demostrarlo y Jem saldrá libre como un bebé que aún no ha nacido —gritó a través de la puerta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker